Aprender a Trabajar

Hace un tiempo que me dedico a asesorar a organizaciones en temas de gestión y la única sensación que me queda siempre es “No sabemos trabajar”. Perdemos largas horas en reuniones aburridas y que no llegan a ningún sitio, estamos en nuestro puesto jornadas extenuantes para perder la mitad del día tomando café con el compañero y criticando la empresa, la comunicación entre los trabajadores es a través de chismes y poco eficaz (siempre hay alguien que no se ha enterado de lo que tiene que hacer), no se planifican las actividades ni los proyectos de manera sistemática y nos enteramos de tareas y fechas a través del boca a boca; trabajabamos sin objetivos y sin un sentido último, y, por tanto, sin motivación. En definitiva, no se presta atención a la gestión y a la sistematización de los procesos, no se piensa globalmente para encontrar el sentido de nuestro trabajo y hacia dónde nos dirigimos.

Hace ya años que la gestión estratégica nos dice que debemos establecer los objetivos que queremos alcanzar y planificar una estrategia o una serie de acciones para lograrlos en un plazo y con unos recursos determinados. Esta es la única manera de tener una organización eficaz.

De todas formas, una organización es como una persona. Si nos detenemos un momento a pensar qué es lo queremos, cuál es nuestro objetivo y, luego, pensamos acciones que nos acerquen a ese objetivo, dentro de los medios que tenemos a nuestro alcance, lograr lo que queremos no es tan difícil… No se trata sólo de alcanzar una meta, sino de hacer un camino hacia ella con sentido. En algunas ocasiones, no se llega, pero la vida está en ese camino.

La vida de una organización es algo más compleja, pues implica un grupo de personas cuyo funcionamiento está condicionado por la disponibilidad económica, entre otras cosas. Así, alcanzar los objetivos se convierte, en ocasiones, en imprescindible para disfrutar de nuevo de una subvención o para que el cliente siga comprando. No obstante, si el camino hacia el objetivo está planificado, aprovecha los recursos, emplea el potencial humano y muestra coherencia, buen clima interno y pensamiento global, seguro que nos acercaremos mucho, o incluso todo, a dicho objetivo y, además, lo haremos reduciendo gastos. Debemos aprender a trabajar como parte del aprender a vivir. Vale la pena dedicar algo de tiempo a la gestión y a la planificación y sistematización de procesos, a la reflexión acerca de lo que queremos ser, a dónde queremos llegar y cómo queremos llegar. De esta forma, la vida y las organizaciones irán por buen camino…

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: