El Tiempo de Reposo

 Siempre he creído en la idea de que hay que respetar los tiempos… Hay un tiempo para la actividad, otro para el descanso, uno para una cosa, otro para esa otra… En realidad, muchos casos que llegan a mi consulta se podrían resumir en una deficiente gestión del tiempo, de los tiempos. La habilidad para gestionar el tiempo y, por tanto, la vida, debe cultivarse y desarrollarse para evitar problemas de estrés, nerviosismo, ansiedad, vacío y, en general, los problemas más comunes de nuestra sociedad. Sin embargo, siendo consciente de la importancia de los tiempos y los ritmos, hace poco que he recogido de algún olvidado lugar el concepto de “reposo”. He dedicado un “tiempo” a profundizar en él y también a practicarlo de una forma específica, en un lugar creado para reposar. La Fundación Los Madroños nos propone su propia filosofía del reposo en una casa rodeada de un hermoso parque natural. Las experiencias, lo aprendido y lo vivido en Los Madroños han servido de inspiración para esta entrada.

La palabra “reposo” es acogedora, evoca un abrazo, viene asociada a descanso, tranquilidad, desconexión, pausa en la realización de una actividad, quietud y, por ende, bienestar. La versión que nos es más familiar es la de una recomendación médica que nos obliga a permanecer acostados o reclinados. Sin embargo, poco se profundiza en el alcance de un verdadero reposo, aquel que te hace descansar de unos hábitos poco saludables, de un estilo de vida estresante, de unas relaciones tensas, de unas relaciones adictivas con las máquinas, etc.

Aunque el verano ha acabado para muchos, estas ideas os pueden servir para el próximo o para cualquier fin de semana que queráis de verdad reposar.

 

  • Reposa, mantente tranquilo. Debes intentar relajarte y mantener un tono tranquilo, puedes hacerlo a través de la meditación, paseos, descanso o, simplemente, puedes aprovechar la tranquilidad que las vacaciones o los fines de semana te brindan para no pensar demasiado en los asuntos que te preocupan.
  • Cambia de hábitos. Muchas veces el reposo significa darle un respiro a la mente y al cuerpo de la rutina y actividad diaria. Intenta hacer cosas diferentes: si nunca haces ejercicio, haz alguno, si nunca paseas, sal un rato por la mañana, si siempre lees antes de dormir, intenta relajarte y sentir el cansancio en tus músculos y tu mente y entregarte al sueño, etc.
  • Dale un respiro a la dieta. Si le has dado mucho trabajo a tu estómago últimamente, se puede practicar una dieta depurativa o más sana, que incluya más fruta y verdura (en Los Madroños puedes realizar una dieta de desintoxicación y depurativa). Sin embargo, si eres de los sueles tener una dieta saludable, tu respiro puede ser darte algunos caprichos y relajarte un poco. En cualquier caso, siempre uno se siente mejor cuando consume alimentos que le sientan bien.
  • Rodéate de naturaleza. Un entorno natural facilitará la tranquilidad, el bienestar y la desconexión.
  • No hagas nada, practica el “dolce far niente”. Busca un lugar que te guste y recuéstate cómodamente y no hagas nada, tu mente seguro que quiere seguir trabajando, pero intenta mantenerla a raya y concéntrate en estímulos tranquilos como tu respiración o la observación de un insecto.
  • Equilibra tu nivel de actividad. Busca el equilibrio entre el no hacer nada y realizar actividades placenteras que te den más tranquilidad. Cocina, sal a correr, pasea por la playa o la montaña, lee, haz aquello que luego te haga descansar mejor. Hay actividades como la meditación, los estiramientos, el tai-chi, o simplemente un paseo que liberan el cuerpo y la mente y le proporcionan descanso.
  • Duerme lo que necesites.
  • Desconecta. Prueba a estar unos días sin móvil ni internet, mejor sin televisión ni radio ni periódicos. El que lo prueba, repite, es una actividad que libera completamente la mente de excesiva información.
  • Habla despacio. Un síntoma de nuestro estrés cotidiano es la rapidez mental y de palabra. Sé consciente de ello y busca ralentizar un poco el ritmo.
  • Busca el silencio. Parece algo imposible, pero si permaneces en silencio y buscas un lugar sin contaminación acústica, disfrutarás de una mayor sensación de paz.
  • Acompáñate de ti mismo. Puede que los momentos de descanso los pasemos con nuestra familia y amigos, pero a veces es crucial estar con nosotros mismos y alejarnos brevemente de ellos. Conócete y sé tu mejor compañía, así podrás ser una magnifica compañía para los demás.
  • Comparte con los demás. Reposa y descansa junto a otros, planead una actividad en familia o con amigos para no hacer nada, para estar simplemente tirados y charlando relajadamente.

 ¡Practica!

Gracias a a todas las personas con las que me he encontrado en este reposo en Los Madroños, espero volver a encontraros reposando…
Comments
3 Responses to “El Tiempo de Reposo”
  1. Ada Galán dice:

    Siempre das en el clavo en el momento justo. ¡Bienvenida de nuevo a la blogosfera! Te echábamos de menos.

    • enlapractica dice:

      ¡Vaya, gracias! Sí, pronto inauguraré una nueva etapa en el blog… Estáis haciendo un trabajo genial en Fenareta, os sigo aunque no lo parezca😉 Estáis poniendo toda la carne en el asador, lo que no es fácil hoy día. Os apoyo. Te escribo para ver si podemos hacer algo juntos.

      De nuevo gracias por tus palabras…

  2. Ada Galán dice:

    Genial. Será un placer encontrar vías de trabajo conjunto.

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